Con el uso de un sistema solar térmico se logran ahorros de hasta un 60% – 90% anual en la energía (gas, electricidad, etc.) utilizada para calentar agua. Pudiendo utilizar la misma en diferentes usos: agua caliente sanitaria (ACS), calefacción central, procesos industriales, climatización de piscina, etc.

Obteniendo, con los costos de combustible en aumento y su bajo mantenimiento, una amortización del sistema a un plazo conveniente. Siendo la misma muy rentable, ya que su vida útil supera los 15 años.