ENERGÍA SOLAR TÉRMICA

Que es y para qué sirve.

La energía solar térmica consiste en el aprovechamiento del calor solar mediante el uso de distintos tipos de colectores solares térmicos.

El sistema de energía solar térmica funciona de la siguiente manera: el colector o panel solar capta los rayos del sol, absorbiendo de esta manera su energía en forma de calor, a través del colector solar hacemos pasar un fluido (normalmente agua) de manera que parte del calor que absorbió el panel es transferido a dicho fluido. El fluido eleva su temperatura y es almacenado en un tanque o directamente se utiliza para el consumo.

Este tipo de tecnología se utiliza principalmente para el calentamiento de agua de consumo sanitario (ACS) y también para calefacción por suelo radiante, precalentamiento de agua o fluidos para procesos industriales o climatización de piscinas.

En función de las necesidades y complejidad de las instalaciones, podremos utilizar distintos tipos de colectores o paneles, por ejemplo, colectores planos o de tubos de vacío para ACS o aporte en la calefacción y colectores de polipropileno sin cubierta para climatización de piscinas.

Las instalaciones pueden ser con equipos compactos para ACS en viviendas unifamiliares, instalaciones más complejas con sistemas Split o con fluidos caloportadores, intercambiadores de calor y grandes depósitos de acumulación, etc.

La tecnología para el aprovechamiento de la energía solar térmica es muy confiable, las inversiones son amortizables en poco tiempo y es una alternativa respetuosa con el medio ambiente.

Año tras años vemos como aumentan notablemente este tipo de instalaciones debido principalmente a la mejora en los rendimientos de estos equipos y reducción de costos, como así también a una mayor sensibilidad social haca tema medioambientales.

Además del ahorro en los consumos de gas o electricidad y sus periódicos aumentos, el uso de energía solar térmica permite reducir la emisión de gases productores del efecto invernadero.

Aporta valor a la vivienda.

El costo de la instalación se amortiza a corto plazo. Lógicamente dependerá de las características del sistema y de la región en la que nos encontremos.

Con los precios de la electricidad y del gas es al alza, los tiempos de recuperación de la inversión serán cada vez menores.

La vida útil de una instalación de energía solar térmica para obtención de agua caliente sanitaria se estima en 15/20 años.

Con el uso de la energía solar para la obtención de agua caliente sanitaria podemos ahorrar aproximadamente un 80% de la energía convencional que actualmente consumimos.

La aislación térmica de este tipo de estos equipos hace que el agua almacenada pierda poca temperatura durante la noche.

Lógicamente en días nublados la temperatura lograda es menor, es por esto por lo que estos sistemas necesitan contar con un apoyo de energía auxiliar convencional (electricidad o gas), con la ventaja que nuestro país tiene más de 300 días del año soleados.

Los meses de mayor demanda de agua caliente (invierno), coincide con la época de menor radiación solar. Para no sobredimensionar la instalación, con costos más altos y exceso de temperatura en los meses cálidos, debemos disponer de un sistema auxiliar de apoyo.

Con una instalación bien dimensionada, el sistema de apoyo solo realizará su aporte en ocasiones puntuales.

En verano tenemos más horas de sol, la temperatura del agua de red es más alta y utilizamos menos agua caliente, como consecuencia se puede producir un sobrecalentamiento en el agua acumulada. Con la temperatura tan alta del ACS es posible que se puedan producir algún tipo de quemaduras. Para evitar esto, se puede incorporar una válvula termostática que mezcla agua fría con la caliente y la entrega a la temperatura que regulamos previamente aproximadamente a 55ºC.